
Cuando ya nada podía ir peor y la tristeza lo ocupaba todo, llegó Nicola y me alegró con su sonrisa contagiosa y sus ataques de Superpower.
No podía ser de otra manera, de tal palo tal astilla. La mamma Bernini y el pappa Montino viven un maravilloso momento en sus vidas con este bicho que se llamó Lola hasta poco antes de nacer. Se les ve muy felices y me ha alegrado tenerlos por aquí. Me han hecho comprobar que la verdadera amistad no entiende ni de distancias ni de tiempos.
El amor toma un montón de formas diferentes, en ocasiones es ingrato y duele pero en otras es un regalo sencillo en forma de amistad.
Gracias amigos! Baci !!







