
En las pequeñas cosas está la Luz.
Desde mi pequeño árbol de Navidad os deseo una feliz Noche a todos. A ti también, Flequi.
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En las pequeñas cosas está la Luz. Desde mi pequeño árbol de Navidad os deseo una feliz Noche a todos. A ti también, Flequi.
Una mañana de hace ya algunos años, me desperté recordando que mi hermana Ceci ya debería estar a punto de dar a luz a nuestra nueva sobrina. Esa mañana pude quedarme remoloneando en la cama y si no pude, en cualquier caso lo hice . En este dormitar placentero, disfrutando de cómo el sol bañaba mi cama de Nervión a media mañana, me vi perfectamente mientras jugaba en el columpio de un parque con una niña pequeña. Era una sensación muy cariñosa en la que no había más diálogo que el de nuestras sonrisas cómplices en el ir y venir del columpio. La escena era tan clara como la de que ahora estoy escribiendo en este blog. Desde un primer momento, vi que "La niña del columpio" era sindrome down. Esto no sólo no lo hacía inquietante sino que le daba mucha mas ternura a ese momento tan real como nunca vivido.
No sé cuanto tiempo pasó, pero en cuestión de minutos otra hermana me telefoneó para darme la buena nueva: Cecilita había nacido. Las dos, madre e hija, estaban perfectamente y dejó para el final algo que tan sólo yo sabía. Colgué el teléfono y sentí una calma pocas veces sentida, creo que al borde de un precipicio al que pude haber caído preguntándome porqué lo sabía, cómo,... Pero no fue así, decidí que lo que había sentido era normal, lógico, casualidad, percepción... Y me sentí feliz y tranquilo.
Mi sobrina, ya la véis, es la caña, un torrente de simpatía, afectividad y un apetito de persona mayor. La veo poco, debería llevarla al parque algún día.
"Barrabás llegó a la familia por vía marítima..." Yo no sé ni cómo llegué pero cuando me di cuenta ya estaba allí, y allí todo se paró. No recuerdo haber tenido antes una sensación similar. Allí, en la casa, ya no hacía calor, el aire la recorría por completo, todo estaba cayado y tranquilo. Nada se veía con claridad ni falta que hacía. Los objetos y los muebles los dibujaba suavemente en amarillos y negros la luz de la calle, una calle que acababa de dejar y que, desde dentro, parecía aún mas bella tamizada por la selva de sus balcones. Acababa de llegar y ya estaba contento.
Nada más real ni más mágico que estar allí. Podría tratarse perfectamente de algún lugar en Macondo que un día soñara García Márquez o de la casa de los Trueba que nos regalara Allende. Seguro que en la casa había sitio para espíritus y fantasmas, más bien estaba toda llena de ellos pero quisieron hacernos un hueco a los dos.
Esa noche todo era creíble allí, desde encontrarnos a CLARA levitando sobre su bonito suelo mientras cepillaba en silencio su cabellera verde, presentir a BLANCA bella y frágil o ver el dibujo de la estrella que ALBA llevaba en su espalda como presagio de la felicidad. Tres generaciones de mujeres valientes y bellas, tres nombres de mujeres especiales que sólo contienen una vocal. No me cuesta trabajo imaginarme un cuarto nombre de mujer que responda a este realismo mágico.
¡Ya llegó! Y no lo dudes... Ha venido para quedarse. Acaba de aterrizar sobre nosotros sin previo aviso y se ha instalado en la que será su casa durante muchos meses. Tal y como ha llegado le ha pegado una patada en el culo a la, cada vez más corta, primavera. A ésta última se le ha quedado muy mala cara porque dice que todavía le quedaba contrato. Pegadle un toque que lo tiene que estar pasando mal.
Esto que ha empezado hoy oficialmente, "la caló", ya le podía haber cogido la puta nube de cenizas islandesa y retrasarla un poco en su llegada. Hemos disfrutado de un par de semanas agradables de sol y una temperatura de envidia, pero eso se ha terminado. ¿Qué te creías?
A mí me ha cogido en el día que más kilómetros he tenido que hacer por la ciudad en la bici. ¡Cómo he echado de menos unas bermudas y mis Reef! Acabo de pararme en el río cuando vi los 40ºC como una aparición y, en lo que tardé en sacar la cámara, cambió a 39ºC en un tímido gesto de no dejarme mostrar la barbaridad de haber pasado es barrera a partir de la cual el cerebro se comienza a licuar y ya nada es igual.
Suerte familia!...Ya llegará el verano, no os preocupéis.
Cuando ya nada podía ir peor y la tristeza lo ocupaba todo, llegó Nicola y me alegró con su sonrisa contagiosa y sus ataques de Superpower.
No podía ser de otra manera, de tal palo tal astilla. La mamma Bernini y el pappa Montino viven un maravilloso momento en sus vidas con este bicho que se llamó Lola hasta poco antes de nacer. Se les ve muy felices y me ha alegrado tenerlos por aquí. Me han hecho comprobar que la verdadera amistad no entiende ni de distancias ni de tiempos.
El amor toma un montón de formas diferentes, en ocasiones es ingrato y duele pero en otras es un regalo sencillo en forma de amistad. Gracias amigos! Baci !!
Esta es la última "obra" de mi buen amigo, y fotógrafo, Lolo Vasco. Y no me refiero a esta brutalmente bella foto. En este caso hablo de esa "cosa" de la que, además de inmortalizar en éste mágico instante, junto a Karmele, han hecho realidad y de la que cuidarán durante toda sus vidas por encima de cualquier otra cosa.
Aquí la tienes en sus primeros segundos de vida. Todos la llamaremos Nahia, la deseada. Yo ya había tenido la oportunidad de verla en los últimos meses, cada vez más grande, pero todavía dentro de la barriga de su ama. Nahia, es un deseo hecho realidad que, sin duda, ya es un emocionante punto y seguido en la historia en común de este extremeño anti urbanita apellidado Vasco y de esta vasca que veraneaba en Extremadura... ¡De locos!
Curioso esto de la vida. Llegamos, sin saber que lo hacemos. Ni lo hemos pedido, ni estamos en contra. Ni si quiera tenemos una opinión al respecto de nada porque, sencillamente, NO SOMOS. Y a partir de un momento como este comienzan una series de avatares, coincidencias, suertes, experiencias, cargas genéticas...que conformarán nuestras vidas y lo que seremos. Sin querer ponerme profundo...esta foto es para fliparlo!!
Felicito publicamente a los padres por la feliz noticia y les agradezco que me hayan dejado compartir este increible momento que jamás olvidaremos.
La calle es sabia. No tiene vergüenza en el mejor y en el peor de los sentidos. Aunque, si conduces, esta calle tiene un sólo sentido.
Si no circulas en "contramano", si vas andando o en bici te encontrarás este grito en fucsia fluorescente, sincero y anónimo. Yo lo he firmado mentalmente más de un día desde que lo descubrí. ¿He podido ver tu firma por ahí también?
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![]() | Pedro Cabañas |
¡Ahí está el tío! Tapando la "pelota" con la camarita. Muy desenfadada la foto, casi ni se nota. Nice try!. Soy Pedro, habitualmente tenía pelo y una personalidad bastante aparente: diseñador, artista, surferito, viajero, simpático... como careta no le faltaba un detalle. Pero no sé cómo todo esto ha ido degenerando hasta convertirme exclusivamente en el calvito que va detrás de la Maruja sujetando su correa. El que espera impasible mientras la gente se para a hablar con la perra por la calle y al que ignoran totalmente. Estoy bien, no os preocupéis, no es nada...ya se me pasa. |